Bi Polar

miércoles, 21 de octubre de 2009

Inmovilizado (I) / Mobileless (i)

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La historia se remonta a un tiempo inmemorial... a aquel en el que no existían unos aparatos conocidos como... teléfonos móviles o celulares.

Llegaron esos extraños artilugios y se desató una locura casi colectiva en torno a ellos mientras que el que suscribe, siguiendo sus principios románticoinmovilistas, se resistió a disponer de uno de ellos.

¿Motivos para no tener móvil? El sensualista llegó a contar hasta trece razones. Allá van las seis primeras intercaladas con canciones sobre el tema (no olviden tener acceso a radioblogclub.com):

1. Es el peor enemigo de la comunicación, en primer lugar, porque interrumpe conversaciones y, sin que a uno le digan ya ni un "Perdona un momento", le abandona al aislamiento un interlocutor que desaparece para atender una llamada.


Una one-hit wonder en la new wave (¿ein?)

2. Supone la aparición de una costumbre adictiva, por lo que se convierte en un elemento imprescindible cuando hemos sobrevivido gran parte de nuestras vidas sin él pudiendo habernos mantenido más o menos vivos.


Una curiosidad desconocida. ¿No suena bien?

3. Afecta negativamente a la economía, en principio, personal y no digamos familiar con varios habitantes de la misma casa con sus respectivos artilugios y los gastos que ellos ocasionan.


Adicción, claro.

4. Presenta grandes posibilidades de que se extravíe debido a su reducido tamaño e, igualmente, ofrece a los amigos de lo ajeno una magnífica oportunidad de demostrar esa amistad de modo inmediato;


Una de las canciones más insoportables de la historia

5. Facilita una labor de control de la vida íntima de uno mismo que rivaliza con la de cualquier estado policial impidiendo el placer de poder huir o esconderse de los lugares -y personas- habituales;


Del uno al otro confín...

6. Favorece la impuntualidad de quienes, hasta la llegada de esos elementos, habían sido formales en sus citas... hasta que apareció el famoso mensaje "Llego más tarde" con sus más que probables mentirijillas de rigor.

Espero que hayan podido escuchar las piezas musicales que adornan este texto. ¿Les gusta una en particular? La insoportable, claro.

Son seis motivos para empezar. Queda otra media docena por lo menos. ¿Se imaginan ustedes cuáles son los otros? ¿Tienen ustedes alguna razón de peso para tener teléfono móvil? Alguna habrá cuando millones de personas en todo el mundo es que no pueden estar sin él.

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16 comentarios:

Breckinridge dijo...

Claude Francois, Gudjevens.

Yo tarde bastante en incorporarme al movil, lo hice despues de que a mi madre le diese un infarto cerebral y mis hermanos no me encontrasen por ningun lado. Me di cuenta de que para bien o para mal hay que tener uno. Soy muy adicto a los mensajes, pero no tanto a hablar.

Telephone... que recuerdos.

Zara dijo...

Estoy de acuerdo contigo, pero esto es lo que tiene todo, ventajas e inconvenientes. Por cada engorro seguro que si te molestas encuentras una ventaja. A mí lo que más me fastidia es esa especie de obligación hacia los demás de tener que estar localizable. Parece que si tienes móvil se te tiene que poder encontrar en cualquier momento, por obligación. Yo no tengo fijo y el móvil se me hace necesario, además del ahorro que supone no pagar alquiler del aparato, alquiler de línea, alquiler de lo que sea. En realidad tengo dos, uno para los fines de semana que es más barato. Y sí es adictivo, a mí tía le regalé uno y se hizo mensajeadicta, a sus setenta, en fin, ya no es una adolescente, pero nos resultaba cómodo cuando yo estaba en el exilio. A propósito del tema, no es una canción, pero me vino a la cabeza un diálogo de Mujeres Alteradas, que echaban en la Sexta. Una peluquera joven le dice a una mayor, Y vosotros como os comunicabais sin móvil, sin facebook, sin messenger, sin photoblog..., Nosotros no nos comunicábamos, hablábamos.

polo dijo...

Breckin´: A ver si la de Claude François es la que más qte gusta... Coincido contigo: tardía incorporación, no-hay-más-remedio, afición a los mensajes y poco apego a las llamadas... Téléphone: quizá te refieras al grupo francés de rock moderno.

Le voy cogiendo cariño a la ardilla. Y eso que a uno le cansan los animales...

Zara: gracias por tu jugosa intervención. Es verdad que hay ventajas, pero, a la hora de enumerarlas, salen menos que inconvenientes; otra cosa es la magnitud de cada una y uno. Me alegro de que coincidamos en las desventajas: están tan claras...

Espero que se active violeta + naranja...

The Aloofness dijo...

Yo no tengo absolutamente ninguna razón de peso para tener móvil. Ninguna. Ni siquiera antes que dependia laboralmente de el (como buen freelance) lo llevaba siempre conmigo, me parece el lastre más grande del mundo.

Esta es mi razón más importante para dejarlo en casa (cosa que hago muy pero que muy a menudo). Su volumen y su peso. Aunque los terminales actuales son de un tamaño y peso considerablemente mucho menores que los antiguos su uso ha provocado un cambio en nuestros hábitos de vestimenta. Ir con este aparato te obliga a llevar un BOLSILLO medianamente grande o bien un puñetero e insoportable BOLSO.

Sobre esto tengo pendiente una entrada así que no me la voy a pisar.

Las canciones no las he oído, tengo el audio del portátil cascao por los altavoces y la comodidad de la que disfruto en estos minutos de reposo me impide levantarme a por los auriculares. Prometo hacer los deberes musicales.

Un besote

Argax dijo...

La verdad es que no tengo una razón que se pueda decir de peso para tener un teléfono móvil. Supongo que hoy en día la persona que no tiene móvil es considerada bicho raro. Ya me daba bocados el teléfono cuando estaba anclado a la mesita en la esquina del salón y no iba contigo a todas partes. Lo que a mi más molesta es que ahora la gente pide explicaciones sobre el por qué no has cogido sus llamadas, más de una vez he soltado un porque no me sale del alma, leches!

Saludos.

polo dijo...

Aloof: bienvenido. Por lo menos, tú no te llevas el móvil a la calle, cosa que hacen muchos de los que abjuran/abjuramos de él.

Es lo que tiene el invierno: una de sus pocas ventajas es la de que proporciona bolsillos para guardar en ellos todo tipo de cacharros.

Adelantemos para tu entrada que ya era hora de que los hombres lleváramos bolso, antes conocido como mariconera.

Hola, Argax: la que acabas de mencionar es otra razón para no disponer del dichoso aparatito. Esos terribles malentedidos y esa maldita gana de hablar con quien a uno no le importa en el lugar menos apropiado para la conversación.

Uno intenta no llamar a los móviles: a casa siempre primero. El undécimo mandamiento era... No molestar.

Ah, ¡me ha gustado tu blog!

Bobby dijo...

Polo: lo has clavado con eso de las mentirijillas para llegar tarde. A mí se me ocurre otra cosa, siendo malo: ¿se imaginan ustedes lo que eran infidelidades cuando no había móvil? Ah, ese romanticismo de las cabinas telefónicas, el llamar por teléfono cuando tu pareja estaba en la ducha... jaja.

La canción de la niña y el franchute, horrorosa.

ENRIQUE dijo...

Con las dos primeras razones hay más que suficiente. Hombre, puede resultar útil en momentos puntuales, y los sms son prácticos. Yo estuve sin móvil hasta hace poco; pero un buen día, apenas sin pensarlo, casi como un sonámbulo, me ví en una tienda firmando un contrato y me llevé uno a casa... Seguro que d'aquí los hay con más presencia de espíritu que yo.

polo dijo...

Bobby: ay, que te nos pones malillo imaginando infidelidades peliculeras. Pero, en realidad, poniéndose aún más malillo, creo que antes era más fácil.

La canción de François nosécuántos es tan horrible que parece mentira.

Bienvenido, ENRIQUE: supongo que eres el d´akí. Acertada descripción la tuya al verte en una tienda firmando contratos. Ya contaré si al final yo tengo uno de esos aparatejos...

Queeny1971/Sopa dijo...

Hola... la perdida de nuevo!!!
Estuve muy en blanco por varias cosas como verás en el blog! Pero aquí de vuelta al ruedo! Pero perdí tu dire con los problemas tecnológicos de la pc!
Me gusta sentir la sensación de estar conectada, el celu me ayuda a sentirme conectada, pero jamás me desesperé por atender el tel ni a estar pendiente de él...
Son cosas que sirven para emergencias...Por otro lado prefiero las viejas costumbre de comunicación!
Se nota que estoy vieja???!
jajajja
Besotes

polo dijo...

Your Majesty the queen: Alguno sí que está viejo desde que no has escrito aquí. ¡Vaya alegría me has dado, queen!

Como ves, en todo este tiempo no he quitado el enlace con tu blog y lo he mirado de vez en cuando con la esperanza de que reaparecieras. La esperanza se ha cumplido.

El celu, el tel... Esa forma de expresarse hace más graciosas las nuevas maneras de comunicarse, los aparatejos que se nos vienen encima.

sinalefa dijo...

Hola:

Mi preferiada es "La donna e mobile" de Rigoletto, no sé si te referirás a ella cuando dices la insoportable, jajajaja.
Por otro lado no me convences para no llevar movil: con respecto al primer y sexto puntos es cuestión de educación. El quinto tampoco, si no quieres que te controlen, con apagarlo ... Con respecto al cuatro, que algo se pueda perder no quiere decir que no lo compres, imaginate que no te compras un reloj por si se te pierde (jajajajaja). Además, tengo que decir a favor del movil que, si lo llevas encima, te da seguridad, puedes necesitarlo en cualquier momento, sobre todo si conduces.

Un saludo,

Polo dijo...

Sinalefa: seas muy bienvenida a este punto.

No; la de Pavarotti está chula. Me refería a la de Claude Françoise. A ver si eres capaz de escucharla entera.

Te agradezco especialmente que analices los seis motivos. No te tomes esta respuesta como otra cosa como debatir un tema de interés que gusta compartir contigo y con el resto de mi selecto è incondicional público.

LOS DE "CUESTIÓN DE EDUCACIÓN"

Motivo 1 (enemigo de la comunicación): ya casi nadie te dice el "Perdona un momento" cuando le llaman. El perjudicado eres tú cuando intentas hablar con tu compañero de comida o de trabajo mientras él no te hace ni caso cuando le llama dios. O sea, que no tiene mucho arreglo.

Motivo 6 (favorece la impuntualidad): una vez más, ni tú ni yo tenemos la culpa de que otra persona nos mande un mensaje diciéndonos que llega tarde.

¿APAGARLO?

Motivo 2 (control de la vida íntima): ¿Y si te dicen que te van a llamar esa tarde, que ni se te ocurra no estar pendiente del teléfono? ¿Y cuando uno se sorprende diciendo estas palabras?

CUESTIÓN DE PÉRDIDA

Motivo 4 (posibilidades de extravío): me temo que el reloj no es móvil y el móvil sí es móvil, ¿se me entiende? El teléfono fijo no se pierde. Y esta mañana mismo me decía la conserje que había perdido el móvil y estaba como loca anulando y pensando en cómo recuperar números...

sinalefa dijo...

Hola de nuevo:

jajajajaja, me parece graciosa la canción de Claude Françoise, ¡una canción para niños! ¡las hay peores!.

En cuanto al punto "comunicación", depende de cómo lo mires, viéndolo desde tu punto de vista (con el que no termino de estar de acuerdo, ya que la educación es la educación) también podemos pensar que favorece la comunicación, la telefónica, claro.

Si te dicen que te van a llamar, existen dos opciones o esperas pacientemente por si lo hacen dices que si no estas disponible, llamarás tú, así no te cortarán nunca, ¿no crees?.

Por otro lado, se te entiende perfectamente, dejemos el reloj, que no es movil, pasemos a las llaves (jajajajaja) ¡vale! no se compran, pero ¿no se pierden igual que un movil? (jajajajaja)

Un saludo,

rosa dijo...

Me parece muy bien que despierte al sentido crítico de algunos el uso abusivo y en demasiadas ocasiones, rayando el ridículo, de cualquier aparato electrónico. Pero, vaya, si tan hippies somos, vayámonos al monte a vivir, sin teléfono móvil, pero también sin ordenador, Internet, Mp3 y 4, radio en el coche, cámara de fotos ni cafetera eléctrica. Me parece ya de un cinismo flagrante posicionarse en contra del teléfono móvil, especialmente cuando todos los que lo critican hacen su buen uso del mismo. Punto por punto:
1.- La educación no tiene nada que ver con el móvil. Desde que el hombre es hombre -y la mujer, mujer- por si las suspicacias-, las conversaciones han venido siendo interrumpidas, ya por una llamada de teléfono (fijo), por la aparición repentina de otra persona, o por que "semos asín". Estamos en condiciones de No interrumpir si no queremos, manteniendo nuestras buenas formas, apagando el móvil o no contestando a la llamada.

2.- Adictivo es un término aplicable a tantos elementos que me parece casi ridículo-al menos en personas adultas- aludir a este punto. Además, cada uno que se haga adicto a lo que le dé la gana. ¿Sensualista o moralista?
3.- Esta sí que es buena. En una sociedad de consumo como en la que vivimos, que se haga referencia al descalabro económico de un aparato electrónico me parece un pelín indecente, viniendo de personas que no hacemos más que consumir y consumir productos sin los que antes, desde luego nos hemos “mantenido más o menos vivos" ."-sensualista dixit.

4.- Estoy con la amiga Sinalefa. Tó se pué perder. Vaya dramón.

5.- Desde luego, en eso sí que estoy de acuerdo; me resulta realmente complicado preservar mi intimidad con las miles de llamadas de móvil que recibo diariamente. ¡Qué acoso! Ni es que la Belén Esteban...

6.-Esta va de puñalada trapera. Me consta que Sensualista es dado al empleo de dicha artimaña mencionada por él mismo en este su blog. Vaya, por lo menos los impuntuales hoy en día avisan, mejor, ¡no?

¡Ah! Y el tema del uso de los mensajes pero no de las llamadas no se trata, en mi opinión, de ningún posicionamiento ideológico, a mi entender, si no más bien a un miedo feroz a que te suban la facturita. Si estamos en contra de algo, no tengamos doble rasero. Pero ya sé, ¡Qué gasto más inapropiado, qué despropósito, agarrar el móvil para expresar espontáneamente tus ideas o sentimientos a alguien a horas intempestivas sin reparar en el gasto que ello supone! ¿No es más contrario a la comunicación fluida no dejarse llevar de vez en cuando y sustituir el soso-breve mensaje baratito por un "Hola, cómo estás", pelín más lujoso?
Dicho todo esto, me declaro una NO amante del teléfono ni móvil ni fijo, pero, por favor, SEAMOS SENSATOS y no echemos piedras sobre nuestro propio tejado comunicativo, hombres de nuestro tiempo.

polo dijo...

¡Carambita! ¡Me he quedado de piedra con tu escrito! Se te echaba de menos por aquí, compañera... Y has vuelto with a vengance.

Lo primero es celebrar tu espíritu crítico; sabes desmontar argumentos con ayuda de tus bien escogidas palabras.

Es cierto que muchos nos quejamos de multitud de asuntos con la boca pequeña; queda bien protestar de 1) el móvil, (mientras se utiliza), 2) de la televisión (mientras nos sirve aunque sea de cómodo somnífero) o 3) de Sánchez Dragó (mientras nos gustan, en secreto, las palabras que usa...). Estos son tres ejemplos de quejas bien consideradas hoy día.

Voy a mi terreno: sensualista es un poco moralista - una cosa no quita a la otra. Intenta no serlo, pero, a veces, se parece a los mortales.

Creo que en los aparatos modernos se puede y se debe elegir. El mp3 y em mp4, por ejemplo, que se merecen otra entrada en el blog: a mí no me gusta el 4 -esa forma puntiaguda tan incómoda- y, sin embargo, me encanta el 3 -su levedad y su pantallita seductora-.

Para mí, el móvil ha sido prescindible toda mi vida... Lo diremos en otro texto sobre el asunto.

También es verdad que el parato de marras incita a hacerle más caso que a, un poner, la llamada del camarero. Y ya no se suele pedir perdón.

Sigo pensando que el móvil facilita la impuntualidad y que gente que hace años solía venir a su hora ha cambiado un poco en ese aspecto.

La adicción es consustancial al artilugio en cuestión. He visto unas escenas de un programa televisión de reality chow en el que los concursantes recuperaban su móvil después de habérseles sido confiscado unos días y, realmente, parecían yonquies con su dosis. Pero no hace falta irse a la tele: nuestros adolescentes son la muestra más clara.

Y ahora, la concesión para ti por tu texto tan elaborado: el móvil ya es como la lavadora. También esta crea adicción: no podemos vivir sin ella. Y también ocasiona gastos: lavar a mano sale más barato. Y más cosas.

Lo que pasa -no me resisto a puntualizar- es que la lavadora no se pierde... ni justifica la impuntualidad... ni corta una buena conversación...

Pero, ante todo, muchas gracias por tu enriquecedor comentario.